Escala Nayarit al noveno lugar nacional por incendios forestales
La superficie devastada en la entidad supera las seis mil hectáreas pese al bajo número de siniestros registrados
Por Redacción Transformando Nayarit
19 de mayo de 2026 | Actualidad
Según los registros técnicos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Nayarit se ubicó en el noveno lugar nacional por superficie afectada por incendios forestales, con 6 mil 865 hectáreas consumidas hasta mediados de mayo. La cifra evidencia la gravedad de la temporada, ya que el daño ambiental avanza a una velocidad que supera la capacidad de contención de las brigadas desplegadas en distintos puntos del estado.
Los indicadores muestran además que cada incendio registrado en territorio nayarita arrasa, en promedio, 156 hectáreas. Se trata de un nivel de devastación considerablemente mayor al de otras entidades con más siniestros, pero con menor pérdida territorial. El comportamiento del fuego en la entidad revela que los incendios tienden a expandirse rápidamente antes de que los cuerpos de emergencia logren establecer perímetros de control en zonas de difícil acceso.
Ixtlán del Río y Rosamorada concentran los daños más severos
El foco más crítico se mantiene en Ixtlán del Río, específicamente en el predio Loma de los Lobos, donde el fuego ha consumido de manera preliminar alrededor de 2 mil 800 hectáreas. Aunque las autoridades reportan un avance del ochenta por ciento en las labores de control, el impacto lo posiciona como uno de los incendios más agresivos registrados este año en el occidente del país. La magnitud del siniestro refleja las dificultades de combatir el fuego en terrenos accidentados y con abundante vegetación seca.
A este panorama se suma el incendio de Los Cimientos, en Rosamorada, que desde finales de abril ha devastado otras 2 mil 725 hectáreas. De forma paralela, en Del Nayar, la zona de El Tunaiste acumula 683 hectáreas dañadas, mientras que en Compostela continúan las labores de vigilancia ante nuevos brotes en Borbollón. La dispersión de estos puntos de calor ha incrementado la presión sobre la capacidad operativa de las instituciones forestales en el estado.
Las condiciones actuales colocan a Nayarit por encima de entidades históricamente afectadas por incendios, como Durango, Sonora o Veracruz, en cuanto a superficie consumida. Resulta particularmente inusual que un estado con relativamente pocos eventos individuales concentre un nivel de afectación tan elevado. Especialistas advierten que, aunque en Nayarit ocurren menos incendios que en otras regiones del país, éstos suelen ser mucho más destructivos una vez que se desarrollan.
Nayarit aporta más superficie quemada que número de incendios
Este escenario forma parte de una crisis nacional que ya supera los 4 mil incendios forestales y las 237 mil hectáreas dañadas en México. Aunque Nayarit representa apenas el uno por ciento de los incidentes registrados, aporta cerca del tres por ciento de la superficie devastada a nivel nacional, lo que confirma la intensidad con la que se propaga el fuego en las condiciones climáticas actuales de la costa y sierra nayarita.
Dentro del grupo de estados con mayor impacto territorial, Nayarit comparte preocupación con entidades como Guerrero, Oaxaca y Jalisco. Sin embargo, en el caso nayarita, el principal factor de alarma es la desproporción entre el número de incendios y la cantidad de hectáreas perdidas, situación que obliga a replantear las estrategias de vigilancia, prevención y respuesta inmediata.
La actual onda de calor ha agravado el riesgo. La pérdida de humedad en el suelo y el estrés hídrico de la vegetación generan condiciones propicias para la propagación acelerada de las llamas. Además de facilitar el inicio del fuego, las temperaturas extremas complican el trabajo de los brigadistas, quienes enfrentan jornadas bajo condiciones atmosféricas adversas y terrenos altamente inflamables.
Nayarit permanece dentro de las zonas de máxima vigilancia nacional por la persistencia de incendios activos y el crecimiento de la superficie afectada. El principal desafío para autoridades y comunidades rurales será reforzar la detección temprana y evitar que nuevos siniestros alcancen dimensiones catastróficas. Mientras continúan las labores de liquidación, la huella de la temporada de incendios sigue expandiéndose sobre los ecosistemas del estado.